Crecer con tus amigos desde la infancia no tiene precio, es una de las maravillas que nos brinda la vida, y hay que aprovecharla.
Cuando estás con los amigos desde la guardería, y despertarte ya un día mayor, y tener los mismos compañeros, cambiados completamente físicamente, con una apariencia, que no recordabas... y te dices a ti mismo: "Me estoy haciendo mayor". Solo recuerdas los buenos momentos junto a ellos, junto con los que te has criado, has hecho travesuras, te has peleado con ellos, pero al fin y al cabo como no podíais estar enfadados os habéis dado un abrazo y en paces, a jugar otra vez, por esas novias que compartíamos cuando íbamos a primero de primaria. Todo son buenos recuerdos que se te quedan en la memoria y hasta el último día de tu vida, cuando te llega el momento de dejar éste mundo, es cuando te los llevas contigo a la tumba. Y esos recuerdos, fueron, son, y serán por siempre, un tesoro para ti, que no podrán robarte nunca.
Una de las anécdotas que cabe destacar es cuando somos un críos y nos medimos, luchamos, y competimos por sacar mejores notas entre nosotros, que es cuando tenemos entre 6 y 11 años. Pero cuando crecemos, lo que hacemos es a ver quien liga más, quien es mejor en los deportes..., pero seguimos compitiendo a ver quien tiene más fuerza (siempre tendremos nuestro lado infantil).
Ya cuando llegamos a una edad, no muy tardía, muchos nos separamos, sea porque nos vamos a vivir a otro lado, o bien porque hemos conocido a otros con los que te los pasas bien, y son más de tu rollo o estilo. Pero siempre tienes el amor ese hacía tus amigos de toda la vida, con los que has jugado al pilla pilla, escondite, con los que has comido tantas veces en el comedor del colegio, con los que has pasado noches enteras sin dormir porque estabais hablando de temas estúpidos, de los cuales mejor no acordarte. A los amigos que has apoyado cuando más necesitados estaban de hablar, cuando has llorado junto a ellos, ya sea por rabia, o mejor, de risa. Tu primera borrachera a base de vodka de colores, en la cual tus amigos te han llevado a casa a hombros...
Hablando de este tema, podría escribir muchos folios, pero no es plan, ya que sería muy aburrido, pero algún día, ojalá no sea muy tarde, os contaré anécdotas junto a mis amigos, que seguro que son de vuestro agrado.
Un placer escribiros de nuevo.
Att: Moi
No hay comentarios:
Publicar un comentario